Con golpe de Estado, Ejército de Tailandia pretende superar crisis política

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Los militares suspenden temporalmente la Constitución
TOKIO, 22 de mayo (Al Momento Noticias).- El jefe del Ejército de Tailandia, Prayuth Chan-Ocha, informó que junto con la policía asumió el control del gobierno, tras el fracaso de las negociaciones entre las fuerzas políticas y suspendió temporalmente la Constitución.
En mensaje en cadena de televisión el militar anunció la formación del Comité Nacional de Mantención de la Paz, una medida necesaria para proteger la vida de la gente, dijo al dar conocer el virtual golpe de Estado.
“En el interés de la ley y el orden, asumimos los poderes. Por favor, permanezcan en calma y continúen con sus quehaceres diarios”, dijo Chan-Ocha.
Rodeados por otros militares con gesto adusto, añadió que restaurarán el orden, afectado durante 8 meses por manifestaciones antigubernamentales que han bloqueado varias áreas de la capital Bangkok, y que sacarán adelante la reforma política pendiente.
La medida se dio dos días después de que el Ejército aplicó la ley marcial y convocó a las fuerzas políticas a negociar un acuerdo para terminar con la crisis de gobernabilidad en Tailandia.
Las pláticas a puerta cerrada se registraban en una instalación capitalina del Ejército, pero tras dos días no hubo acuerdo.
El opositor Comité Popular de Reforma Democrática (CPRD) encabezado por Suthep Thaugsuban, insistía en el nombramiento de un nuevo gobierno interino -el tercero desde el pasado diciembre- y luego hacer reformas políticas.
A su vez, el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, cuya familia ha sido acusada de dominar la política tailandesa, rechazó esa propuesta así como que sus seguidores, conocidos como “camisas rojas”, cesarán las manifestaciones.
El también hermano de la ex primera ministra Yingluk Shinawatra, quien debió convocar a elecciones adelantadas el 9 de diciembre y se mantuvo en el cargo como interina, se pronunció por una amnistía para todos los bandos.
Las actuales protestas comenzaron en octubre pasado cuando Yingluk, removida del cargo a principios de mayo, pretendió aplicar una ley de amnistía que era vista como vía para que su hermano regresara a Tailandia sin cumplir una condena por corrupción.
Las protestas antigubernamentales han causado 28 muertos y centenares de heridos.
Los manifestantes exigían una reforma del sistema político, que consideran corrupto, y proponen la creación de un consejo no electo para que lleve a cabo los cambios antes de celebrar nuevas elecciones.
Los militares, que mantienen retenidos a varios miembros del Gobierno, también declararon el toque de queda en toda Tailandia y empezaron a desalojar los campamentos de los manifestantes pro y antigubernamentales en distintos lugares de Bangkok.
La Constitución suspendida fue redactada por los militares en 2007, un año después de la asonada contra Thaksin Shinawatra.
Tailandia arrastra una grave crisis desde el golpe de Estado que derrocó de 2006 al ex primer ministro Shinawatra y a quien sus detractores acusan de dirigir el Gobierno desde el exilio.
Los “camisas rojas” , seguidores de Thaksin, amenazaron con elevar sus protestas en Bangkok si el Ejército tomaba el poder y caía el Gobierno interino.
Con esta, los militares han urdido 19 asonadas, 12 de ellas con éxito, desde que acabó la monarquía absolutista en 1932.