Matan asaltantes a su cómplice a balazos

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Los hechos fueron reportados en el paso a desnivel del Libramiento Noroeste, en la entrada a la Colonia Paraje San José, en dicha localidad.
Monterrey, N.L.-Un presunto ladrón fue asesinado por sus cómplices ayer, después de que chocó y envió al fondo de un arroyo la camioneta en que huían sus secuaces, la cual acababan de robar con violencia a un comerciante, en García.
Aunque se presume que la víctima fue asesinada por sus cómplices para que no los delatara, ya que tras la colisión quedó prensado en su vehículo y no lo pudieron rescatar, las autoridades investigan a fondo los hechos.
El presunto delincuente fue identificado con el nombre de, Pablo Ernesto Flores Abzaldúa, de 37 años, quien fue rescatado con vida del sitio por paramédicos, pero murió horas después en el hospital al que fue trasladado.
Los hechos fueron reportados en el paso a desnivel del Libramiento Noroeste, en la entrada a la Colonia Paraje San José, en García.
Según los informes recabados por las autoridades, los delincuentes viajaban en una camioneta tipo Voyager con placas de Nuevo León, la cual habían robado un día antes en Monterrey.
Mencionaron que estos sorprendieron al conductor de una camioneta Tacoma, propiedad de un comerciante de 60 años de edad, quien fue golpeado por los delincuentes que portaban armas de alto poder.
Al tener en su poder ambas camionetas, estos emprendieron la huida por el Libramiento Noroeste.
Se presume que tomaron el retorno ubicado a la altura del Paraje San José, donde por un error el conductor de la Voyager impactó a la Tacoma, enviándola al fondo de un arroyo.
Mientras que la Voyager terminó estampada en el muro de la estructura del paso a desnivel, quedando su conductor prensado.
Al ver que no podían liberarlo, los sicarios decidieron acabar con la vida de su cómplice, quien recibió varios impactos con un fusil de alto poder.
Rápidamente al sitio arribaron elementos de Protección Civil, quienes rescataron a Flores Anzaldúa, quien recibió dos balazos de arma de fuego en el brazo izquierdo y uno más en el pecho.
En un principio el hombre intentó despistar a la policía, mencionando que era empresario y que lo llevaban secuestrado.
Sin embargo, en ese momento llegó el dueño de la camioneta, quien ya había alertado a las autoridades y lo reconoció como uno de los pistoleros.
En el lugar se concentraron unidades de Seguridad Publica de Escobado y García, quienes aseguraron al zona, así como personal de la Agencia Estatal de Investigaciones.
Los agentes pusieron custodia al sospechoso, fue llevado de urgencia al Hospital Universitario en calidad de detenido y donde horas más tarde murió.
Un fuerte despliegue de elementos ministeriales, Fuerza Civil, policía municipal y de Escobedo resguardaron la zona, donde fueron localizados varios casquillos percutidos.
Personal de Servicios Periciales se encargó de levantar las evidencias correspondientes del caso.