Violencia, inseguridad, trata de personas y pobreza, temas que tratarán obispos con el Papa

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Se reúne el primer grupo de 13 obispos mexicanos con el Pontífice
CIUDAD DEL VATICANO, 12 de mayo (Al Momento Noticias).- El Papa Francisco recibió al primer grupo de obispos mexicanos que sostendrán encuentros con él como parte de la Visita Ad Limina, para abordar la problemática de cada estado de México, como la situación de la violencia, inseguridad y migración.
Asimismo, abordarán temas como la defensa de la vida y la legalización del aborto.
Los obispos mexicanos se encontrarán con el Papa Francisco en tres bloques y hoy fue el primero encabezado por el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), el cardenal Francisco Robles Ortega, arzobispo de la diócesis de Guadalajara.
Con el estuvieron, entre otros, Juan Humberto Gutiérrez Valencia, de Aguascalientes; Gonzalo Galván Castillo, de Autlán; Rafael León Villegas, de Ciudad Guzmán; Marcelino Hernández, de Colima; Felipe Salazar, de San Juan de los Lagos; Luis Artemio Flores, de Tepic, y Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca y coordinador de la Visita Ad Limina.
Los mexicanos expondrá al Pontífice la situación de violencia, así como otros problemas sociales como la trata de personas, pobreza, el panorama laboral en algunas regiones de la República y el contexto actual de la Iglesia en México.
De acuerdo con el programa, del 12 al 17 de mayo iniciaron las reuniones con los obispos de la región centro, conformada por 43 ministros religiosos; después, del 19 al 22 del mismo mes, los 38 de la región sur; seguidos por los 37 dela región norte del 27 al 31.
Abordarán con el Papa diversos temas que actualmente preocupan a muchos mexicanos, particularmente a los marginados, a los migrantes y a quienes son víctimas de la violencia en sus diversas formas: inseguridad, secuestro, extorsión, amenazas, levantones, robos, asaltos, migración forzada y asesinatos. Hablarán además sobre el fenómeno de quienes padecen alguna angustia económica y los efectos de la corrupción.
De acuerdo con los cánones 399 y 400 del Código de Derecho Canónico y los artículos 28 a 32 de la Constitución Apostólica “Pastor Bonus”, cada cinco años, –pero ahora Francisco ha dispuesto que sea cada siete u ocho años– el obispo diocesano visita los sepulcros de los apóstoles y presenta al Papa una relación sobre la situación de su diócesis para recibir su aliento y orientaciones.
Esta visita se refiere también a los dicasterios de la Curia Romana, con quienes los obispos intercambian información, consejos y sugerencias para el mayor bien y servicio de las Iglesias. Para ello, los obispos envían con seis meses de anticipación un informe, siguiendo el formato distribuido previamente por la Santa Sede.
En su reunión de formación permanente celebrada en septiembre del año pasado en Monterrey, los obispos mexicanos encomendaron por unanimidad al Consejo de Presidencia organizar lo referente a la Visita Ad Limina, el cual designó como coordinador general a Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca, quien conformó los tres citados grupos de provincias y quien junto con otros purpurados como el cardenal Norberto Rivera, se encuentra en Roma.
El Papa Francisco tiene conocimiento del panorama de México gracias a los informes enviados por los ministros religiosos con quienes se encontrará y para los cuales existen varias preocupaciones de lo que sucede en el país, como la situación de violencia y respecto al derecho de la vida. Sobre el particular, dan cuenta de los cambios legislativos, que protegen menos la vida humana.
Por otro lado, “personas u organizaciones promueven el permisivismo sexual con la falsa esperanza de que el preservativo o el recurso a la píldora del día después proporcionen una práctica ‘segura’ del sexo”.
“Como pastores del pueblo de la vida, tenemos que denunciar la expansión en nuestra sociedad de una verdadera cultura de la muerte, o sea una visión del ser humano que deja sin fundamento sus derechos inviolables y diluye en la conciencia social el valor de la vida y la dignidad de la persona”.
En el informe enviado al Vaticano con motivo de la Visita Ad Limina, el obispo de Tlaxcala, Francisco Moreno Barrón, expuso que la trata de personas es una realidad lacerante en varias comunidades de la entidad, que atenta gravemente contra la dignidad y los derechos humanos.
“Aunque la diócesis, a través de la pastoral social, ha promovido la toma de conciencia de este grave problema, se necesita el compromiso efectivo de las autoridades a distintos niveles y una participación más evangélica de la Iglesia, para dar signos claros de esperanza a tanta gente que sufre en carne propia y calladamente esta triste realidad, que mina la vida de nuestra sociedad”, resalta en su informe.